Días después, Adelaide terminó de alistar su equipaje y se preparó para despedirse de su hermana, Mateo y Lorenzo. La mudanza a Florencia representaba un cambio importante en su vida, pero también sabía que no significaba alejarse de las personas que amaba. Antes de subir al taxi, se acercó a Lorenzo y lo miró con una sonrisa afectuosa.—Cuídalos mucho, hacen una familia muy bonita —le dijo con cariño, señalando discretamente a Sofía y Mateo.Lorenzo asintió con ternura y revolvió el cabello de Mateo, quien permanecía junto a ellos con una expresión triste.—Lo haré —respondió Lorenzo con una sonrisa, mirando a Adelaide con gratitud.Adelaide se inclinó hasta quedar a la altura del pequeño y le acomodó suavemente el cabello.—Tía, yo no quiero que te vayas. Aquí cabemos todos —dijo Mateo con la mirada triste, abrazando su pequeño juguete contra el pecho.—Lo sé, mi amor —respondió Adelaide con dulzura, acariciándole la mejilla—. Pero tengo que trabajar y por eso voy a tener una nueva
Last Updated : 2026-09-21 Read more