Finalmente, Élodie decidió que no podía seguir esperando. Aunque la ausencia de Julien le dolía, no quería permitir que aquel contratiempo arruinara el momento que tanto había soñado. Respiró profundamente, apretó la mano de Marco y le indicó al juez que podían comenzar. Los invitados ocuparon sus asientos y los novios se colocaron frente al hombre que oficiaría la ceremonia, bajo un arco decorado con flores blancas y frente al mar. La brisa acariciaba el vestido de Élodie, mientras sus ojos brillaban con una emoción que apenas conseguía contener. Una lágrima amenazó con escapar de sus ojos al comprender que aquel sueño, que durante tantos años imaginó como algo lejano, finalmente se estaba cumpliendo. Marco lo notó y la contempló con dulzura antes de secarle la mejilla con la yema de los dedos. —No llores, quiero que disfrutes este día y lo guardes en tu memoria para siempre —susurró, dedicándole una sonrisa suave. Élodie asintió, conmovida por sus palabras, y apretó sus dedos entr
Última atualização : 2026-10-11 Ler mais