El lago estaba tranquilo. Gio puso la piel que trajo la primera vez en el suelo, una sombrilla y la canasta con comida. Lia puso las bebidas, los pasteles y todo lo demás, mientras Gio llevaba el bote al centro del lago, donde solo se escuchaba el chocar del agua con el barco.Lia estaba en traje de baño tomando sol, mientras Gio se sentó a su lado, dejando una frutilla en su boca.—Mmm, qué delicia. De verdad necesitaba esto, amore: tranquilidad, silencio, sol y el hombre que amo dándome frutillitas en la boca.Gio rió bajo y subió sobre ella, besándola.—No fue gratis. Te tengo aquí solita para mí, en medio de la nada y usando ese traje de baño tan pequeño. ¿Cómo quieres que no me dé hambre?Lia se sacó los lentes y lo miró con una sonrisa pícara. Su mano pasó de su pecho a su cuello para perderse en su cabello, acercándolo para besarlo.—Te amo, Giorgio Bellamonte. Mi amor por ti es tan profundo que estoy dispuesta a ir al infierno si alguien te quita de mis brazos.—Lo sé, ya se l
Last Updated : 2026-09-07 Read more