—Ding dong, ding dong... Se acerca la hora de la verdad, Leonardito.—Te vas a morir, hijo de puta —siseó Vega, ardiendo en odio puro—. Disfruta el tiempo que te queda, porque te voy a encontrar.Mi padre soltó una carcajada cínica al otro lado de la línea, ignorando la amenaza, y su tono cambió a uno falsamente suave que hizo que se me revolviera el estómago de inmediato:— Hija, sé que estás ahí... No te preocupes, que te voy a traer de vuelta.—¡Yo ya no soy tu hija! —le grité, dando un paso al frente hacia el teléfono con los puños apretados—. ¡Sé toda la mierda que has hecho!—¿Y crees que Vega es mejor que yo, Clara?—No —repliqué con la barbilla en alto, apretando los dientes—, pero por lo menos él no es el asesino de mi madre.Un silencio pesado cayó al otro lado de la línea antes de que mi padre hablara, esta vez con la voz cargada de veneno:— ¡Ese maldito manipulador te ha lavado el cerebro!—Sabes de sobra que soy capaz de pensar por mí misma —le solté con desprecio.Vega
Última actualización : 2026-07-30 Leer más