Vega actuó con la precisión fría y letal de un depredador cazando a su presa. Sin hacer el más mínimo ruido, cerró la distancia detrás de Marco mientras el tipo seguía en lo suyo, babeando y moviendo la mano como un desquiciado.En un solo movimiento rápido y feroz, Vega le enganchó el cuello con el brazo izquierdo, cortándole el aire de golpe, y le pegó el cañón helado de la pistola directamente contra la sien, hundiéndoselo con fuerza en la piel.—Al menor ruido o gemido que hagas, te vuelo los sesos y dejo que los peces se traguen tu mierda —le siseó Vega al oído, con una voz tan baja y llena de veneno que a Marco se le congeló la sangre de golpe.Marco se quedó paralizado en el acto, temblando de pies a cabeza con la mano todavía metida en el pantalón. No se atrevió ni a respirar.—Camina hacia la casa en silencio si quieres respirar cinco minutos más —le ordenó Vega en un murmullo letal, dándole un empujón seco para sacarlo de entre los matorrales sin que Clara, sumergida en el a
Última actualización : 2026-08-06 Leer más