El sol apenas empezaba a asomarse por las ventanas cuando me levanté del sofá. Tenía el cuerpo entumecido, los ojos hinchados y una rabia amarga clavada en la garganta.No quería ver a Vega. No soportaba ni la idea de cruzarme con él, porque sabía que si lo tenía enfrente le iba a gritar todo el asco que me daba. Mientras yo sentía que el mundo se me venía encima por todo lo que estaba viviendo, él actuaba como si nada, metido en un cuarto con cualquiera para desestresarse.Fui a la cocina a buscar un vaso con agua. Sofía ya estaba ahí, frente a su computadora portatil, con una taza de chocolate humeante a un lado. Al verme entrar, me miró con atención y frunció el ceño.—Tienes una cara terrible, Clara —dijo Sofía despacio, haciéndose a un lado para que pasara—. ¿Tampoco pudiste dormir?—Casi nada —respondí de mala gana, sirviéndome agua de la jarra.—Escuché tu encontronazo anoche con Beatriz —Sofía cerró un poco la pantalla de la laptop y me miró a los ojos—. Clara, no te engañes c
Última actualización : 2026-08-02 Leer más