Tercera Persona.El regreso no fue una transición, fue una caída libre desde las alturas del Olimpo hasta el fango más profundo de la mortalidad. Cressida sintió el impacto en cada fibra de su ser, un latigazo espiritual que le arrancó el aire de los pulmones antes de que siquiera pudiera abrir los ojos.La oscuridad de su santuario la recibió con un frío que calaba hasta los huesos, pero no era el frío de la piedra, sino el de su propia sangre volviéndose pesada, lenta, cansada.—Hécate… —el nombre salió de sus labios como un ruego roto, un susurro que se perdió entre las sombras de las velas que se extinguían una a una.El rechazo de la diosa todavía vibraba en su mente.Había sido expulsada con la violencia de quien apartaba a un insecto molesto. Hécate, su guía, su fuente de poder, la madre de todos sus secretos, le había dado la espalda. Y no solo eso.Le había arrebatado algo que Cressida consideraba su derecho divino: su belleza, su juventud, la herramienta con la que había man
Última actualización : 2026-09-28 Leer más