Valerio se separó unos centímetros de sus labios, manteniendo los ojos pegados a los de ella, y le besó la punta de la nariz.— Eres mi esposa, Fiorella Salvatici — dijo él, paladeando la palabra.— Soy tu esposa, Valerio — asintió ella, abrazándose a su cuello mientras el yate viraba lentamente buscando la costa.Al caer la tarde, el paisaje de Positano se recortaba en la distancia como un laberinto de casas de colores encendidas sobre los acantilados.Las luces amarillas de la costa empezaban a reflejarse sobre la superficie oscura del mar. Una brisa tibia cruzaba la cubierta, donde sonaba una melodía suave de saxofón.Fiorella estaba apoyada contra la barandilla de teca, observando cómo las olas golpeaban suavemente el chasis del barco.Tenía una copa de cristal fino con champán en la mano derecha, aunque no había probado un solo sorbo en toda la tarde. Valentina se acercó a su lado, apoyando los codos en la madera.— Míralo — dijo
Última actualización : 2026-09-25 Leer más