— Valerio, mi amor, levántate por favor — pidió ella, acariciándole el cabello con desesperación, llorando junto a él.— Te juro por mi alma, por la memoria de tu padre y por el cielo que me escucha, que voy a proteger a nuestros hijos con mi propia vida — siseó Valerio, besándole las manos con frenesí — Ya nadie va a tocar esta familia. Nadie les va a quitar la paz.Se incorporó despacio y la levantó en brazos, pegándola a su pecho como si fuera el tesoro más frágil sobre la tierra. Fiorella hundió el rostro en su cuello, respirando su aroma a sándalo y mar, sintiendo la firmeza de sus latidos contra las costillas.En esa terraza abierta al Mediterráneo, rodeados por el murmullo de las olas, la victoria sobre el pasado se sintió absoluta.A las ocho de la mañana del día siguiente, la noticia cayó como una bomba informativa en los principales diarios de Italia y en las cadenas de televisión corporativas.Un comunicado oficial emitido
Última actualización : 2026-09-25 Leer más