—Bienvenido de nuevo a Ginebra, Su Alteza Suprema.En cuanto se abrió la puerta de la sala de espera privada, un hombre de mediana edad, vestido con un traje formal, inclinó profundamente la cabeza. Su saludo resonó en el silencio de la sala VIP del aeropuerto, haciendo que Daniela aminorara el paso por un instante.Aquel título no era un simple tratamiento. Encerraba un peso y una reverencia especiales, algo que Daniela nunca había escuchado durante su vida en la ciudad donde ambos residían. Miró de reojo a Antonio, intentando captar su reacción, pero su esposo siguió caminando como si aquel saludo fuera una parte inseparable de su rutina.Antonio se limitó a hacer un breve gesto con la mano derecha.—Deje el informe sobre la mesa y asegúrese de que todos los pasillos principales estén despejados —ordenó en voz baja.—Sí, Su Alteza.El funcionario volvió a inclinarse antes de salir apresuradamente de la sala. La gruesa puerta de cristal se cerró tras él, dejando a Daniela y Antonio n
最終更新日 : 2026-10-22 続きを読む