Se levantó de la mesa sin terminar la cena, solo caminó hacia el ventanal del salón, desde donde se veía la ciudad extendida como un océano de luces, podía ver también, si inclinaba la cabeza, parte de la terraza del piso inferior, el pent‑house de Hikara, su hermano nunca llegaba a esa hora, o, si lo hacía, no estaba solo.Haruki apoyó una mano en el vidrio frío, había vivido toda su vida cumpliendo lo que se esperaba de él, el hijo mayor, por minutos, pero mayor al fin, era el estratega, la cabeza fría, el que no se desviaba, el que no se dejaba arrastrar por caprichos, Hikara en cambio se permitía el fuego, la pasión, las decisiones impulsivas, pero él no, por eso, cuando más temprano le dijo a su hermano que “mañana definirían” sobre la contratación de Sabrina, se lo creyó, porque lo dijo porque así se hacía, filtro, análisis, tiempo, pero esa misma noche, mientras la ciudad brillaba abajo y su cena se enfriaba en la cocina, supo que había mentido.No a su hermano, sino así mismo,
Última atualização : 2026-07-31 Ler mais