El nombre de Marcelo quedó suspendido en el aire durante demasiado tiempo. Milena no reaccionó de inmediato. No quiso demostrar asombro o sorpresa, por eso decidió no hacer preguntas. Solo permaneció sentada, mirando a su padre. Era difícil creer que Marcelo era el médico que ella admiraba desde sus dieciséis años. El nombre que aparecía en artículos científicos, reportajes raros, menciones respetuosas en congresos. El hombre detrás del seudónimo De’Vale, siempre distante, siempre inaccesible. Un profesional que, sin saberlo, había guiado su elección de vida. Milena llevó las manos hasta sus propias piernas y apretó los dedos contra la tela del pantalón, en un gesto casi imperceptible. Sentía el corazón latir más rápido, pero no de forma descontrolada. Era un shock silencioso, que se extendía despacio. Parpadeó varias veces, desvió la mirada y, sin darse cuenta, llevó la mano hasta el móvil sobre la mesa. La pantalla se encendió. Casi medianoche. — Papá… — dijo por fin. — Ne
Last Updated : 2026-08-26 Read more