La sonrisa de la mujer permaneció allí, suspendida, como si esperara algo que milena no conseguía entregar. Ella frunció ligeramente el ceño, sintiendo una incomodidad extraña crecer dentro del pecho. No era reconocimiento. Era algo más difuso, como una sensación antigua intentando emerger sin conseguir formarse por completo. — Yo… — empezó milena, pero la frase murió antes de ganar cuerpo. La mujer pareció darse cuenta. Con un gesto lento, casi calculado, llevó la mano hasta el pelo pelirrojo y se lo colocó detrás de la oreja, exponiendo el lado del cuello. Fue entonces cuando milena vio. Una marca de nacimiento delicada, en un tono ligeramente más oscuro que la piel clara, dibujando algo que recordaba a una flor imperfecta, orgánica, casi como un tatuaje natural. El mundo giró. El aire se volvió demasiado pesado, la habitación pareció inclinarse. milena sintió el estómago revolverse y una presión súbita apoderarse de la cabeza. No sabía quién era aquella mujer. Pero sabí
Last Updated : 2026-08-30 Read more