Jueves, 1 de enero del 2016 — VIIValerie y Zeta regresaron a los quince minutos, cuando el reloj marcaba la una y media de la madrugada. Zeta venía serio, tranquilo, emanando esa seguridad que sólo un tío como él podía generar. Valerie, por el contrario, parecía ruborizada, con el ceño parcialmente fruncido. Daba toda la sensación de que habían discutido y que, precisamente, no había sido ella la que había salido ganando.Yo, mientras tanto, había cedido a la presión mientras los esperaba y me había pedido un whisky con cola. Total, ya era un hecho que tendríamos que pasar el resto de la noche encerrados en aquel sitio.Valerie regresó a mi lado e intentó fingir normalidad. Zeta se sentó junto a ella y esperó pacientemente a que la camarera acudiera a su llamado, el cual consistía en dejar la mano en alto mirando en su dirección. Me daba miedo preguntar, también comenzar a hablar de cualquier cosa. La tensión podía masticarse como un chicle, pero sentía que no me correspondía a mí in
Última atualização : 2026-08-19 Ler mais