—De nada, Alejandro. Esta mujer está loca —se apresuró a decir Andrea con la voz ligeramente alterada, tratando de disimular el pánico que amenazaba con traicionarla. Victoria simplemente la miró fijamente y dibujó una leve sonrisa cargada de ironía, manteniendo el secreto que aún sostenía entre sus manos. —Ya estuvo bien, ¿no? Por favor, salgan de mi cocina —intervino Fernando con voz firme y autoritaria, colocándose de nuevo como un escudo entre ellos. —Vamos, mi amor, vamos a seguir festejando nuestro compromiso... porque nos amamos —insistió Andrea, tomando a Alejandro fuertemente del brazo para arrastrarlo hacia la salida. Alejandro no se movió de inmediato. Durante unos segundos helados y eternos, Victoria y él se miraron fijamente a los ojos. En la mirada de él había confusión, duda y un tormento ahogado; en la de ella, solo una distancia insalvable. Finalmente, Alejandro dio media vuelta y salió de la cocina junto a Andrea. En cuanto las puertas se cerraron tras ello
Última atualização : 2026-08-19 Ler mais