Cuando cayó la noche, Volkan se encontraba dentro de su alcoba aguardando la llegada de la única persona que deseaba ver.A esa hora siempre se anunciaba la presencia de las mujeres del harén, pues era el momento establecido para que una de ellas compartiera su lecho, pero aquella vez él no esperaba que le presentaran a todas.Desde que había enviado a Jonathan con un mensaje específico, solo tenía en mente a Galilea.Al escuchar unos golpes en la puerta, dirigió la mirada hacia la entrada con certeza de que sería ella quien cruzaría el umbral.Sin embargo, cuando la puerta se abrió, Ágata ingresó primero y, detrás de ella, avanzaron todas las mujeres formando una línea ordenada. Ninguna era Galilea.La señora Luna caminó unos pasos hacia el interior y, con la formalidad que acostumbraba mantener delante del Alfa, inclinó la cabeza.—Alfa, ha llegado la hora de que elija a la mujer que compartirá su lecho con usted esta noche.Aunque aquella situación lo desconcertó profundamente, Vol
Última actualización : 2026-08-16 Leer más