Narra Selene:El silencio de mis aposentos era casi sofocante. Las cortinas pesadas filtraban apenas la luz de la tarde, y el fuego de la chimenea crepitaba con un ritmo irregular, como si el propio corazón de la estancia latiera con la misma inquietud que el mío. Estaba sentada frente al gran espejo de marco dorado, los codos apoyados en el tocador de madera oscura, y los ojos fijos en mi propio reflejo. No era la Selene que recordaba. Había algo diferente en la línea de mi mandíbula, en la forma en que mis labios se apretaban con una determinación que ya no era solo mía.Las palabras de Alaric resonaban una y otra vez en mi mente, como un eco que se negaba a morir.«La manada Amaruq no traiciona. Y yo tampoco.»Las había pronunciado con esa voz grave, segura, casi solemnemente, mientras me miraba como si pudiera ver más allá de la cólera y el odio que yo misma cultivaba. Y luego, con esa misma calma que me desarmaba más de lo que estaba dispuesta a admitir, había añadido:«Jamás te
Last Updated : 2026-09-06 Read more