Narra Alaric:El calor de su piel bajo mis manos era un recordatorio constante de que, por fin, la tenía dentro de mi fortaleza, al alcance de mis dedos. Las sábanas oscuras de mi cama se habían convertido en el campo de batalla de una guerra silenciosa donde el deseo y el orgullo chocaban con una violencia ensordecedora. Cada roce de nuestros cuerpos encendía una chispa más salvaje, y sentía cómo el animal dentro de mí; el lobo hambriento que llevaba años esperando este momento, comenzaba a perder el control, empujado por la urgencia de marcarla, de devorarla, de asegurarme de que nunca más pudiera escaparse de mi órbita.Incliné mi rostro sobre el suyo, buscando sus labios con una desesperación febril, y mientras la abrazaba con más fuerza contra mi cuerpo, sintiendo cómo el pecho de Selene subía y bajaba agitado por la misma marea de pasión desatada, no pude contener las palabras que me latían en las sienes.—Me perteneces, Selene... — ronqué contra su oído, con la voz rota por el
Dernière mise à jour : 2026-09-14 Read More