Narra Selene:El frío de la madrugada se colaba por las rendijas de la ventana abierta, un recordatorio silencioso y punzante de que el verano exhalaba sus últimos suspiros y que, en cuestión de pocos días, el otoño reclamaría su trono en el norte. Me abracé a mí misma bajo las mantas, con los ojos carmesíes fijos en la negrura del techo, sintiendo cómo una lágrima solitaria y traicionera se deslizaba sin prisa por mi mejilla, perdiéndose en la almohada.La cercanía del equinoccio de otoño abría una herida vieja en mi memoria. En otros tiempos, esa fecha marcaba el inicio de las grandes cosechas que debían sostenernos durante los crueles inviernos, y mi padre, Severus, se encargaba de convertirla en una festividad inolvidable. Recordaba con una nostalgia desgarradora cómo los clanes se reunían en los grandes claros del bosque, cómo el fuego de una enorme fogata central iluminaba los rostros de nuestra gente mientras las mujeres tostaban castañas y el aire se llenaba con el aroma a hum
Last Updated : 2026-09-22 Read more