Al escucharme, Estrella cayó de rodillas. El suelo bajo la nieve estaba helado y el golpe de sus rodillas produjo un sonido sordo.—Daniel, me equivoqué. Nunca volveré a ver a Sebastián. Borraré todas nuestras conversaciones. Organizaremos otra boda. Te daré todo lo que quieras. Vuelve conmigo, por favor.Mis compañeros nos observaban desde lejos. Uno de ellos quiso acercarse, pero lo detuve con un gesto.Contemplé a Estrella arrodillada frente a mí. Ya no sentía odio ni dolor, solo la serenidad de saber que todo había terminado.—Estrella, cuando lo necesitaba, no me lo diste. Ahora ya no lo quiero, así que no tienes que darme nada.Ella levantó la cabeza, completamente destrozada.—Pero te amo. De verdad te amo…—Entonces prefiero pensar que alguna vez me amaste —respondí en voz baja—. Yo también te amé, pero lo nuestro termina aquí.Pasé a su lado y caminé hacia el hotel. Estrella intentó sujetarme, pero mis compañeros le cerraron el paso.De rodillas en la nieve, gritó mi nombre un
اقرأ المزيد