Imprimió la fotografía un sábado por la mañana. Helena estaba en su cocina con la impresora aún zumbando suavemente sobre la encimera. Había estado pensando en ese preciso momento durante dos semanas, desde que finalmente se sentó a leer la carta con atención aquel domingo. La imagen salió bastante nítida. Allí estaba él, con diecinueve años, de pie en el muelle cerca del agua, y al fondo, medio de espaldas, estaba ella. Diecinueve años, pelo mojado, sin tener ni idea de que alguien le estaba haciendo la foto. Cogió la copia y la estudió detenidamente. «Ahí estás», le susurró a la chica de la foto. «No tenías ni idea de lo que acababas de hacer». Llamó a Eleanor enseguida. Eleanor contestó al segundo timbrazo. «Helena», dijo, y la calidez en su voz envolvió el nombre como siempre. Como si decirlo la hiciera feliz. «Hola, Eleanor», dijo Helena, apoyándose en la encimera. "Quiero preguntarte algo. Esa fotografía de verano en tu pasillo. La de Damian a los diecinueve años cerca del agua.
Última actualización : 2026-09-28 Leer más