Contestó al primer timbrazo y dijo buenos días antes de que él pudiera decir nada. Se quedó en silencio un momento, lo suficiente como para que ella casi apartara el teléfono para comprobar la línea. Entonces dijo, más suave de lo habitual: "Buenos días, Helena". Ella sonrió mientras tomaba su café antes de poder contenerse. "Buenos días. Pareces recién despierto". "Sí", respondió él. Su voz aún conservaba ese tono áspero de la mañana. "Pero quería llamar primero. Como siempre". "No tienes que seguir haciendo esto todos los días, ¿sabes?", dijo ella, manteniendo un tono ligero a pesar de que sus dedos se apretaban alrededor de la taza. "Sé que no tengo que hacerlo", respondió él. "Quiero hacerlo. Solo necesito oír tu voz y saber que estás bien. Eso es todo". Se quedaron en la línea un instante más de lo necesario. El silencio se sentía cómodo ahora, no pesado como antes. No surgieron grandes preguntas. No se mencionó la carta. No se volvió a indagar en lo que había dicho aquella noche
Last Updated : 2026-09-28 Read more