Me desperté con la luz del sol pegándome en la cara y el cuerpo pesado de cansancio. Me di vuelta en la cama y me encontré con la mirada de Soren, que ya estaba despierto, apoyado sobre un codo mirándome en silencio.Estiró la mano despacio y me rozó con las yemas de los dedos la piel sensible de la unión entre mi cuello y el hombro, justo sobre su marca. Un escalofrío me recorrió la espalda. Estiré la mano y le toque a él la base del hombro, sintiendo el relieve de la cicatriz de la marca que le había dejado la noche anterior.—Buenos días —murmuró Soren con la voz áspera por el sueño, acercándose para darme un beso corto en los labios.—Buenos días —respondí, sintiendo el lazo entre los dos denso, tirante y firme como nunca antes.Nos vestimos sin apuro y bajamos, en la cocina ya estaban Fausto, Bastian, Darius y mis padres. La mesa estaba llena de tazas vacías y mapas del territorio desplegados sobre la madera.—Por fin bajan —dijo Fausto levantando la vista con una sonrisa corta an
Última actualización : 2026-08-28 Leer más