El aire del bosque privado a espaldas de la mansión olía a pino, tierra húmeda y al rastro inconfundible de Soren. El sol comenzaba a bajar, filtrando rayos dorados entre las copas de los árboles. Durante semanas me había acostumbrado a estos entrenamientos como una tortura necesaria para mantener la cordura mientras el sello me consumía por dentro. Pero hoy era distinto.El dolor había desaparecido. En su lugar, una energía ardiente me recorría la espalda, empujando desde mi pecho como si mi loba exigiera salir a rasgar el aire.Soren se quitó la camiseta de un solo movimiento, dejándola caer sobre la hierba. Su torso marcado por cicatrices se tensó bajo la luz del atardecer. Me observó con una sonrisa pequeña, cargada de una autosuficiencia sensual que me hizo dar un paso atrás por puro instinto.—No te alejes, Freya —dijo con la voz grave, caminando despacio hacia mí como un depredador que acorrala a su presa favorita—. Ya no hay sellos tras los cuales esconderte. A partir de hoy, e
Última atualização : 2026-08-25 Ler mais