Gio se la quedó viendo; ella no pudo sostenerle la mirada, por lo que terminó volteando a ver hacia la ventana.—No, no lo creo, no creo que haya sido todo.—¿Por qué dices eso?—Porque todo fue de un día para otro, yo lo recuerdo bien…—Gio, para no ser amigos, dices cosas que no tienen mucho sentido, ¿no lo crees?—¿Por qué dices eso?—Tú y yo nunca fuimos amigos, ni siquiera algo cercano a eso; eras el amigo de Renata, eras el novio de Renata y, en todo ese tiempo, nunca te acercaste a mí; pocas veces fueron las que cruzamos palabra. ¿Cómo sabes tanto de mí? ¿Cómo tienes muy presente cómo fue mi cambio?Gio vio a la mujer que tenía frente a él; sabía que de ahora en adelante, ella sería su esposa, sabía que si quería que las cosas funcionaran, tal como su padre le había dicho, debía ser honesto, debía poner todo sobre la mesa.—Bueno, Diana, aunque parezca que no, tampoco es que fueses invisible; digo, todo el mundo se percató de tu cambio, no es que hubiese sido gradual, ¿no lo cre
Última actualización : 2026-09-02 Leer más