Desde el incidente del casi beso o mejor dicho, del roce de labios cuando Sofía y Mateo vieron las películas de terror, los días siguientes fueron de mal en peor, porque Mateo empezó a estar más ausente.Pasaron tres días, cuatro y Mateo cada vez llegaba más tarde, venía de comer afuera o comía en su habitación y luego desaparecía en su oficina del Penthouse. Y a la mañana siguiente él salía extremadamente temprano, mucho antes de lo que Sofía solía levantarse.Casi no se veían, casi no hablaban y cuando se tropezaban por casualidad por un segundo en algún pasillo, Mateo no actuaba hostil, era peor, él era cortés y distante.Actuaba como si Sofía fuera cualquier desconocida, como el Mateo de los primeros días, el hombre frío, amargado y egocéntrico que Sofía conoció antes de todo lo que había pasado entre ellos.Y eso solo hacía que Sofía se preguntara, ¿Qué había hecho ella mal? Sofía se miraba en el espejo del baño de su habitación recordando ese segundo de roce en el que lo
Última atualização : 2026-09-13 Ler mais