Camila seguía hablando por teléfono afuera, la voz baja y rápida, pero yo percibía la tensión en su rostro a través de la puerta entreabierta. Valentina, ajena a la conversación, tomó su propio celular y empezó a usarlo.Por un instante, Camila levantó la mirada y me miró a través del hueco de la puerta. Su mirada era extraña, como si dudara en decir algo. Entonces, sin una palabra, salió de la casa y se detuvo en el pasillo del apartamento, cerrando la puerta tras de sí con un clic seco.Valentina levantó la mirada hacia la puerta y, por un breve segundo, me miró. Pero, antes de que yo pudiera preguntar cualquier cosa, desvió la mirada rápidamente.—¡Valentina! —la voz de Camila sonó fuerte desde afuera.Valentina suspiró profundamente, poniendo los ojos en blanco con exageración, y dejó el celular en el sofá con un movimiento brusco.—Ya voy, demonios.Se levantó y caminó hasta la puerta, abriéndola y saliendo al pasillo. Ahora, yo solo conseguía oírlas conversando afuera, pero el t
Última actualización : 2026-09-27 Leer más