Como si un bálsamo fuera derramado sobre mis heridas. Miro a los dos, y veo sus sonrisas — no eran sonrisas de lástima, que me harían sentir más pequeña. Sino de algo más, algo que no sabía reconocer, pero que me hacía sentir que, tal vez, aún hubiera algo bueno en este mundo. Algo por lo que valiera la pena seguir luchando, incluso cuando todo parecía perdido.El señor, con una mirada amable que parece ver más allá de las apariencias, desvía la atención de vuelta a mí y pregunta, un poco dudoso, como si temiera invadir mi privacidad:— ¿Te importa si te pregunto qué pasó? — Su voz es baja, pero llena de una curiosidad sincera, no invasiva. Como si quisiera entender, no juzgar.Antes de que pueda responder, la señora — Marlene, como descubriré pronto — da una palmadita suave en el hombro de él y me mira con una sonrisa que intenta suavizar la situación, romper el hielo. Se ríe bajito, un sonido ligero que rompe la tensión como un rayo de sol:— Perdona a mi marido — dice, con una risa
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-09-05 อ่านเพิ่มเติม