Punto de vista de ElaraLos golpes frenéticos en la puerta rompieron el momento. Me aparté de Elias, con el corazón latiéndome con fuerza por otro motivo. Su tacto aún me vibraba la piel, pero la alarma primitiva en la voz de Frey rompió la bruma del beso.—¿Frey? ¿Qué pasa? —pregunté, buscando mi daga en la mesita de noche.—¡El pasillo! —gritó Frey a través de la madera—. ¡Muévete, ahora!Miré a Elias, cuyos ojos aún reflejaban un deseo reprimido, transformándose rápidamente en la mirada penetrante de un depredador. —¿Es Nathan? —susurré, con el nombre saboreando a veneno. La idea de que estuviera acechando en las sombras, siguiendo mi rastro por cada pueblo, me revolvió el estómago. —Elias, si está aquí... si nos ha seguido hasta aquí...—No dejaré que te toque —gruñó Elias, con la mano ya en la espada—. Quédate detrás de mí. Abrió la puerta de golpe, pero no nos encontramos con una espada. Nos topamos con una pared de humo gris, denso y asfixiante. Tosí, tapándome la nariz con el
Dernière mise à jour : 2026-10-02 Read More