Punto de vista de IsabellaAcerqué la taza de porcelana a mis labios, saboreando las notas florales del té. Estaba tibio, pero su dulzura me produjo una sensación de victoria. Frente a mí, la tetera de plata reposaba sobre el tocador, su superficie pulida reflejando mi expresión de satisfacción.—Llévatela —dije, señalando la costosa pieza.Mi criada, Martha, vaciló, con las manos cerca de la bandeja—. ¿El juego, señora? Es de filigrana importada. Lo usó por primera vez anoche.—Dije que te deshicieras de él, Martha —espeté, con un tono tan cortante que la hizo estremecer—. No quiero volver a verlo. Que lo destruyas o que lo tires al desfiladero, me da igual. Ya cumplió su función, y su sola presencia me resulta... desagradable.Anoche, esa tetera había sido la clave. Me recosté, dejando escapar una risa baja. Lo que empezó como una risita se convirtió en una carcajada sonora y resonante que retumbó contra las paredes de piedra de mis aposentos.—Pareces muy animada, señora —murmuró M
Dernière mise à jour : 2026-10-01 Read More