Punto de vista de ElaraEl aire de mi habitación se sentía viciado, cargado con el aroma fantasmal a pino y hierro que me había acompañado desde la frontera norte. Caminaba de un lado a otro en el pequeño espacio, con los dedos inquietos, buscando el suelo bajo mi cama. Los documentos robados seguían allí, escondidos donde nadie pensaría en buscar.—Estás dando vueltas otra vez —dijo Elias. Estaba apoyado en el marco de la puerta, su presencia un ancla firme en la habitación.—No puedo quedarme aquí sentada —dije, deteniéndome para mirarlo—. Quiero creer que lo que pasó ahí fuera fue un error, o simplemente mala suerte, pero esa citación... se siente como una soga.—Nathan está siguiendo el sello —me recordó Elias—. No se detendrá hasta que sepa exactamente quién lo presionó contra ese pergamino. Necesitas respirar, Elara.Me abracé a mí misma. Me siento como un blanco fácil. Como si debiera esconderme, o huir, o..."O confiar en ti misma", interrumpió Elias. Entró en la habitación, c
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-30 Mehr lesen