Claire sintió una arcada seca. Las hojas de la universidad temblaron entre sus dedos agarrotados. Miró a Dereck; él sostenía un vaso de licor con indiferencia absoluta, como si hablaran de la adquisición de maquinaria pesada. Miró a Samantha; la amante sonreía con una satisfacción mezquina y venenosa, sabiendo que la esposa legal no era más que un vientre forzado a sueldo.—¿Para eso me adoptaron? —La voz de Claire salió como un hilo quebrado, rasposo por el odio—. ¿Para parirle un hijo a él?—Fuiste criada para este matrimonio —replicó su padre, sin un ápice de culpa—. Has recibido comida, techo y comodidades durante años. Deja de actuar como una víctima ingrata. Le das un hijo a Dereck, aseguras el patrimonio familiar y entonces podrás quejarte todo lo que quieras. Hasta entonces, harás lo que tu esposo ordene, sea limpiar el piso o quedarse encerrada.Claire miró a su madre. Buscó una grieta, un asomo de piedad femenina, un rastro de empatía en la mujer que la había visto crecer.L
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-13 Mehr lesen