Capítulo 40. Solo era práctica.Elena miró a Mateo, convencida de que estaba bromeando.El problema fue que él no sonrió.Seguía frente a ella, demasiado cerca, con los ojos fijos en su rostro y aquella tranquilidad que resultaba mucho más peligrosa que cualquiera de sus provocaciones.—No necesitamos practicar nada. Ya nos hemos besado y, según tu excelente memoria, lo hicimos lo suficientemente bien como para que todavía lleves la cuenta.—Precisamente por eso lo sugiero. Esta noche vamos a entrar a una casa llena de personas que nos conocen por separado, pero que nunca nos han visto juntos. Martín ya sospecha de los cuatro meses y mi madre lleva días esperando que cometamos algún error. Si parecemos incómodos cada vez que tengo que tocarte, no llegaremos vivos al postre.Elena quiso señalar que él no parecía tener ninguna dificultad para tocarla. Durante los últimos días le había tomado la mano delante de periodistas, había rodeado su cintura frente a Adriana y había conseguido hac
Última atualização : 2026-09-17 Ler mais