A kilómetros de distancia, en la quietud opresiva de la noche, el campamento gitano dormía bajo la guardia de las estrellas. Sin embargo, dentro de la caravana principal, la paz era inexistente. Tobías, el patriarca, yacía en su catre, pero sus ojos estaban abiertos de par en par, fijos en la oscuridad con una fijeza febril. Había sentido una inquietud creciente en las últimas horas, una vibración en la sangre que le advertía que el destino estaba a punto de morder.De repente, un latigazo brutal, físico y desgarrador, le atravesó el pecho.Tobías se incorporó de golpe con un rugido ahogado, un sonido gutural que apenas parecía humano. Se llevó las manos nudosas al esternón, hundiéndolas con desesperación en la carne como si intentara arrancar el dolor que lo consumía desde adentro. No era solo un dolor; era una punzada exacta, una réplica calcada y violenta del mismo dolor que en ese preciso instante estaba destrozando el cuerpo de su hija Melina en la ciudad.—¡Aghh! ¡Mi sangre...!
Last Updated : 2026-10-05 Read more