El motor de la camioneta roncaba con suavidad mientras devoraban los kilómetros de carretera que dejaban atrás el sur. Dentro del vehículo, el aire estaba cargado de una electricidad sutil, una mezcla de la tensión del viaje y el persistente aroma a canela y romero que emanaba de Melina.Ella iba en el asiento del copiloto, con las manos firmemente cruzadas sobre su regazo, intentando mantener la compostura. A su lado, Kael conducía con una sola mano al volante, con esa elegancia imperturbable y peligrosa que lo caracterizaba.En la mente de Kael, el espacio mental era un auténtico carnaval de euforia desatada.«¡Al fin, al fin la tenemos! ¡Tenemos a nuestra luna, Alfa!» —chillaba Vorak, dando saltos de emoción, corriendo en círculos dentro de su cabeza y golpeando las paredes del vínculo con una alegría salvaje—. «¡Mírala, mírala, mírala! ¡Es hermosa! ¡Huele tan bien, es perfecta! ¡Dile algo, acaricia sus manos, haz que nos sonría!»«Vorak, si no te calmás, juro que me estrello esta
Last Updated : 2026-09-25 Read more