Tras leer el mensaje, Nera ladeó la cabeza y comenzó a apretar los dientes, ahogando un grito de rabia. —No, no, no... —musitó, rehusándose a aceptar que hubieran regresado. La pantalla de su teléfono volvió a iluminarse con un nuevo texto: «Vamos directo al hospital.» Sujetó su cabello con ambas manos y tiró de él con desesperación, consumida por una impotencia feroz al confirmar que sus suegros estaban de vuelta en el país y que, según el aviso, habían trasladado con ellos a Ermel, su esposo. Ahora tendría que volver a lidiar con él; tendría que hacerse cargo de ese cuerpo vegetativo que no le servía para nada. ¿Por qué habían vuelto? ¿Por qué no se quedaron esperando a que muriera allá? O mejor aún, ¿por parte de quién estuvo la necedad de no desconectarlo para que pereciera de una buena vez? Si hubiese muerto, ella sería libre al fin para recuperar a su único y verdadero amor. —¿Qué ocurre? —preguntó su madre, subiendo las escaleras a toda prisa al escuchar el alboroto. Al
Last Updated : 2026-09-18 Read more