El gran salón principal de Villa Mary estaba transformado en un universo mágico de tonos crema, dorado y azul suave para celebrar el primer año de vida de Mateo. Aunque Mauro y yo habíamos imaginado una reunión pequeña y sencilla, Victoria demostró desde la primera semana de planificación que no pensaba escatimar en el más mínimo gasto. Como la abuela alcahuete y orgullosa que era, organizó una recepción íntima pero majestuosa, cuidando cada detalle floral, la mesa de postres artesanales y la música en vivo. —¡Es que míralo como intenta dar sus pasos! —exclamó Victoria, aplaudiendo con entusiasmo mientras Mateo se tambaleaba en la alfombra, sujetado apenas de las manos de George—. Mi nieto va a ser un hombre decidido, igual a los Vance. ¡George, no lo sueltes tan rápido! —Lo estoy sosteniendo con cuidado, Victoria —sonrió George, manteniendo su postura distinguida mientras se inclinaba hacia el bebé—. Este pequeño tiene más energía que Mauro a su edad. Ver a mi hijo reír a ca
Última actualización : 2026-09-28 Leer más