POV de Mariana No esperaba que aceptara. Después de rechazarlo dos veces en un día, lo lógico era que su asistente me devolviera la llamada con un "lo sentimos, la agenda". Pero la suerte, por una vez, estaba de mi lado.Lo que no esperaba era encontrarme con él.Alejandro Santoro me recibió en la puerta de su oficina con un traje azul oscuro, impecable, el nudo de la corbata perfecto y esa calma de quien lleva el mundo en el bolsillo. Nada que ver con el hombre que dos días atrás me hizo esperar una hora. Ejecutivo, elegante, caballeroso. Me ofreció el mejor rincón de luz, preguntó si necesitaba algo, esperó a que yo me sentara antes de hacerlo él.Sentí que me temblaban las manos y las escondí sobre el maletín.Concéntrate. Es trabajo.Dirigí la sesión como pude, con la voz más firme de mi repertorio. Le dije que cruzara los brazos, que mirara la ciudad, que pusiera cara de serio. Él respondió con una broma y yo fingí no oírla. Cuando terminó, ya tenía la excusa lista para irme, pe
Last Updated : 2026-10-19 Read more