Punto de vista de LiaVíctor, con el pelo tocado de plata, los ojos azules penetrantes y una confianza absoluta. Cómo me había mirado como si yo fuera algo precioso. Cómo se le había bajado la voz cuando me elogiaba, me llamaba su buena chica, me hacía sentir vista.Dante, con su intensidad oscura, su alma de artista y su toque apasionado. Cómo me había reclamado, me había tocado como si no pudiera tener bastante, me había hecho sentir deseada en vez de tolerada.Los dos habían despertado algo en mí: una comprensión de mi propio valor, de mi propio derecho a exigir más, de mi propia capacidad de placer y deseo.Y esta noche había roto con un hombre que me había hecho sentir una mierda durante un año entero.Que había dado mi cariño por sentado, había tratado mi deseo de intimidad como una molestia, había coqueteado con otras mujeres delante de mí y me había hecho sentir que debía estar agradecida de que estuviera conmigo.Había recuperado mi espacio y mi autonomía.Literalmente había
Última actualización : 2026-10-07 Leer más