La garganta de Rebecca se abultaba de forma obscena alrededor de la cabeza gorda de la polla monstruosa de Louis. La saliva brotaba de las comisuras estiradas de su boca en hilos espesos y chapuceros, goteándole por la barbilla hasta las tetas que le subían y bajaban. Ya era un desastre: los ojos llorosos, el maquillaje corriendo, el coño glotón babeando un charco en el suelo sucio del club.—Joder, mira a esta puta desesperada —gruñó Louis, agarrándole el pelo con más fuerza mientras forzaba otra pulgada en su garganta que se atragantaba—. Aiden, tu chica es una funda de polla natural. Llevaba años muriendo de hambre de verga de verdad.Aiden estaba a unos metros, la polla fuera y acariciándose despacio, los ojos oscuros de lujuria.—Es vuestra para romperla. Destózadle primero el ano de puta. Quiero verlo abierto.Los demás hombres se acercaron, las pollas duras y goteando. Marcus —alto, marcado, con un nueve pulgadas grueso y venoso— dio un paso y le bajó el frente del microvestido
Última atualização : 2026-09-08 Ler mais