El corazón me martilleaba salvajemente en el pecho mientras yacía perfectamente quieta en la cama, fingiendo estar profundamente dormida. La sábana fina la había empujado a propósito hasta la cintura, dejando las tetas llenas y pesadas completamente al descubierto, los pezones rosa tiesos ya doliéndome en el aire fresco de la noche. Iba desnuda debajo… sin bragas, sin nada.El coño recién afeitado ya lo tenía empapado, los jugos resbaladizos cubriéndome la parte interna de los muslos. Las últimas cinco noches, Rick, mi hermanastro precioso, se había colado en mi habitación como un reloj, creyendo que estaba muerta de sueño. Sus dedos habían explorado cada centímetro de mi coño chorreante mientras yo me quedaba en silencio, mordiéndome los gemidos. Esta noche quería más. Quería que su polla gruesa me estirara. Necesitaba que por fin me follara.La puerta crujió suave al abrirse. Mantuve la respiración lenta y pareja, los ojos cerrados, pero todos los sentidos estaban vivos. Oí sus paso
Última atualização : 2026-09-10 Ler mais