(PUNTO DE VISTA: IVY)A las once y media de la noche me rendí, bajé a la cocina y abrí la nevera de abajo, la de sus cosas, sabiendo perfectamente lo que iba a encontrar ahí.Gané la silla esa tarde, por si alguien quiere saberlo. Cuatro votos contra tres, con mi plano encima de la mesa y sin que nadie levantara un teléfono por mí. Y ahí estaba yo, descalza en una cocina ajena, con un vaso de agua que no me iba a poder beber pasadas las doce, buscando una caja blanca que no era comida.Ahí seguía. Detrás de la mantequilla, con la etiqueta hacia adelante, tal como la dejé yo la última vez. El termómetro colgando de la rejilla, con su rayita roja en el número de siempre.Me senté en el piso con la caja en las piernas.Las ampollas enteras, el plástico de las jeringas sin romper, y el recibo doblado con mis fechas apuntadas atrás, que yo las apuntaba ahí mismo, en el papel de la farmacia, como la contadora de mi propia desgracia. Eso lo pagué yo, Dios mío… con mi sueldo, en una clínica
Last Updated : 2026-10-08 Read more