El aire matutino en el distrito financiero de la capital se sentía cortante, denso por una llovizna fina que teñía los adoquines de la casona de un tono plomizo y brillante. Dentro de la Firma Filológica Hurtado & Asociados, sin embargo, la actividad no se detenía. El sonido constante de las tecleadoras, el susurro del papel de gramaje fino y las pisadas firmes de los investigadores marcaban la pauta de una institución que había alcanzado la cúspide de la respetabilidad académica e internacional. Dariana permanecía en su despacho, sentada frente al gran escritorio de caoba. Vestía un traje de dos piezas en tono crema, impecablemente cortejando su figura, proyectando esa elegancia sobria y madura que la caracterizaba. Frente a ella, sobre la madera lustrada, reposaba una taza de té humeante y el expediente judicial definitivo enviado por la fiscalía central. Bracksy ingresó con su habitual andar decidido, portando una carpeta amarilla repleta de sellos notariales y firmas oficiales.
Last Updated : 2026-10-14 Read more