Mi teléfono vibró en la mesa de noche justo cuando estaba a punto de cerrar la puerta del baño. El nombre en la pantalla no era el que esperaba, pero las letras en negrita hicieron que se me secara la garganta al instante.«Sé lo que intentaste hacer anoche en la oficina. Si aprecias tu vida, no vuelvas a llamar a ese número».Tragué saliva, sintiendo cómo el ritmo de mi corazón se aceleraba de golpe. Antes de que pudiera procesar la amenaza, un golpe seco resonó al otro lado de la puerta principal. Tres golpes rítmicos. La señal.Caminé a pasos rápidos hacia la entrada, desatrancando el cerrojo con manos temblorosas. Al abrir, Mateo entró sin pedir permiso, quitándose la chaqueta de cuero mojada por la llovizna exterior. Tenía las ojeras más marcadas que de costumbre y los ojos encendidos por una mezcla peligrosa de rabia y determinación.—Tenemos que hablar. Ahora mismo —dijo, cerrando la puerta de un portazo con el pie.—¿Qué ocurre? Mateo, me acaba de llegar un mensaje...—Olvida
Last Updated : 2026-10-07 Read more