MateoLa luz del mediodía se filtraba a través de los cristales rotos del altillo, proyectando franjas doradas sobre el suelo de madera. Tras el vendaval de las últimas semanas, el taller por fin guardaba una calma extraña. Afuera, en los pasillos de la facultad, se escuchaban las risas de los estudiantes y el murmullo de una normalidad recuperada que durante meses nos había parecido una quimera imposible.Estaba sentado en el borde del banco de trabajo principal, intentando ajustar el conmutador analógico con una pinza de punta fina, cuando sentí el roce familiar de unos pasos ligeros detrás de mí.—Si sigues apretando ese tornillo con esa cara de frustración, vas a terminar fundiendo la rosca, Mateo —dijo Clara con una sonrisa divertida en los labios, apoyando una bandeja con dos tazas de café humeante sobre la mesa.Dejé la pinza a un lado, me giré y la tomé de la cintura para atraerla entre mis piernas. Clara no opuso resistencia; dejó escapar un suspiro suave y se dejó llevar, ac
Last Updated : 2026-10-11 Read more