Cuando por fin cerró la clínica esa noche, Elena caminó hasta su casa por el camino largo, el que bordeaba el río en lugar de cruzar directamente la plaza, aunque le tomara casi el doble de tiempo. No tenía prisa por llegar a ningún lado, y menos aún tenía ganas de cruzarse con algún vecino que quisiera comentarle, con curiosidad mal disimulada, el regreso del heredero Aguirre. El río corría bajo, como siempre en esa época del año, y Elena se detuvo un momento sobre el puente de piedra, mirando el agua sin verla realmente, perdida en un recuerdo que llevaba ocho años tratando de archivar en algún rincón lejano de la memoria: un porche, unas luciérnagas, la cercanía de alguien que en ese entonces todavía no sabía que se convertiría, con los años, en una ausencia tan presente como cualquier otra cosa que hubiera vivido de verdad. Había pasado ocho años construyendo una vida que no dependía de él en absoluto. La clínica, las rutinas del pueblo, la amistad con Yolanda, el duelo lento y p
Last Updated : 2026-09-14 Read more