No hubo respuesta de aquel hombre, pero mis dedos aún aferraban con fuerza su lujoso traje. En medio del pánico que me quemaba el pecho, todavía esperaba que tuviera un poco de compasión y me ayudara.—Por favor, señor... ayúdeme... —volví a suplicar con voz temblorosa.Me giré hacia atrás al escuchar los gritos y los insultos del hombre gordo de antes, que sonaban cada vez más cerca por el pasillo del hotel.El hombre que tenía delante seguía inmóvil. Clavé la mirada en sus ojos, buscando en ellos algún atisbo de humanidad. Hasta que, finalmente, sin pronunciar una sola palabra, de repente tiró de mi cuerpo y me acercó a su lado.—¿No puedes caminar con normalidad? —su voz grave y fría resonó, rompiendo el silencio.—Yo... no puedo. Mi pierna derecha está discapacitada, señor —respondí en voz baja mientras bajaba la cabeza.Sin decir mucho más, el hombre levantó mi cuerpo y me tomó en brazos sin más. Me quedé sobresaltada y, por reflejo, rodeé su cuello con los brazos. Sin embargo, n
Last Updated : 2026-09-21 Read more