Christian KuriPor enésima vez abrí los ojos y me quedé mirando el techo, incapaz de volver a conciliar el sueño. La habitación estaba completamente a oscuras, apenas iluminada por la tenue luz que se filtraba a través de las cortinas, pero aun así podía distinguir el espacio vacío al otro lado de la cama. Dejé caer el brazo sobre el colchón, casi por inercia, y mis dedos se encontraron con las sábanas frías. Chasqueé la lengua con fastidio y retiré la mano. De algún modo, aquella habitación se sentía diferente. Más grande, más silenciosa y más vacía. Y lo peor era que no podía entender por qué me molestaba tanto. Durante dos años había dormido prácticamente solo, porque Valentina solía acostarse después de que yo llegara o permanecía en silencio en su lado de la cama. Nunca había pensado demasiado en su presencia. Sin embargo, esa noche no estaba ahí y no podía dejar de notarlo. Me incorporé lentamente y me senté en el borde de la cama, apoyando los antebrazos sobre mis muslos mientr
Last Updated : 2026-09-28 Read more