ValentinaMe arrodillé despacio frente a la lápida de mi abuela. A unos pasos estaban las de mi padre, mi madre y mi abuelo. Cuatro nombres grabados en piedra, cuatro personas que habían formado parte de mi vida y cuya ausencia seguía pesándome como el primer día. Mi familia entera estaba allí, reunida en aquel pequeño espacio del cementerio, mientras yo permanecía frente a ellos con un ramo de flores entre las manos y demasiadas cosas atoradas en el pecho.—Los extraño mucho —murmuré, apenas dejando escapar el aire.Pasé los dedos por el nombre de mi abuela y traté de imaginar su rostro, su sonrisa y aquella manera tan suya de tomarme de las manos cuando notaba que algo me preocupaba. Si cerraba los ojos, todavía podía escuchar su voz aconsejándome que no permitiera que nadie decidiera cuánto valía, que fuera fuerte incluso cuando la vida se empeñara en ponerme a prueba. Antes, aquellas palabras me parecían sencillas de cumplir. Ahora, en cambio, había días en los que levantarme de l
Last Updated : 2026-11-04 Read more