CRISTINA SANTIAGOAquella escena en el bar parecía sacada del guion de una telenovela mexicana. Yo, allí, a punto de perder la cabeza, mientras Beatriz, mi propia hermana, mostraba sus garras delante de todos.Y entonces, como si fuera el héroe inesperado de una película, aquel hombre apareció y me protegió.La rabia de Beatriz casi se podía sentir en el aire, pero no tuvo el valor de enfrentarse a alguien que era dos palmos más alto que su amigo. Aun así, no perdió la oportunidad de escupir su veneno.—Disfruta bien de esa compañía, Cristina, porque después del divorcio no te va a quedar nada. Ni nombre, ni casa, ni dignidad. Vas a seguir siendo una vergüenza para nuestra familia.—Esa es una puta que engañó a su marido delante de todo el mundo —su voz estaba lo bastante alta para que todos la escucharan—. Y ahora viene a una fiesta como esta, haciéndose la víctima, solo para intentar pescar a otro hombre ingenuo que caiga en sus mentiras.Me ardían los ojos, pero ella no se detuvo.
Terakhir Diperbarui : 2026-09-19 Baca selengkapnya